Una reforma electoral para todos (Respuesta a Rafael Simancas)

Éste es un artículo de respuesta al artículo ¿Reforma electoral? ¿Para qué y para quién? publicado ayer 25 de febrero de 2018 en nuevatribuna.es y escrito por Don Rafael Simancas, Secretario General del Grupo Socialista en El Congreso de los Diputados. En dicho artículo hay una serie de errores que nos disponemos a responder.

En el artículo, el señor Simancas señala la propuesta de reforma de Ciudadanos y Podemos "beneficia a sus dos formaciones de manera casi exclusiva.". Eso no es cierto. Lo correcto sería decir que les perjudica menos que el actual, nunca que les beneficia. La actual ley electoral dio en 2016 una ventaja al PP de 18 escaños, 4 escaños más al PSOE y 1 escaño más a CDC y PNV. Estos escaños los consiguen esos partidos a costa de Unidos Podemos, PACMA y, sobre todo, Ciudadanos. Con la reforma propuesta la ventaja de PP y PSOE sería de 3 escaños cada uno, Podemos tendría los que le corresponden y Ciudadanos seguiría obteniendo 3 menos de los que le corresponderían.

La propuesta de Ciudadanos y Podemos eliminaría la enorme ventaja del PP y seguiría beneficiando al PSOE
PP y PSOE seguirían siendo primados con la propuesta de Ciudadanos y Podemos. Esto es así porque lo que da una enorme ventaja actualmente, especialmente al PP, es el sistema de circunscripciones, y la propuesta de Ciudadanos y Podemos no propone ninguna modificación en ese sentido. La reforma electoral que proponen Ciudadanos y Podemos es, en realidad, una reforma muy poco ambiciosa, que se basa en cambiar tan sólo el sistema de reparto, cambiándolo por Sainte-Laguë que es más proporcional que el que se usa actualmente que es D'Hondt. Con dicha reforma lo que se consigue es simplemente una mejora de la proporcionalidad (dicho esto de forma objetiva, matemática y sin intereses partidistas) no una proporcionalidad absoluta.

¿Por qué proponen Ciudadanos y Podemos una reforma que sigue beneficiando a PP y PSOE? Primero porque no requiere cambio en la Constitución (cuya modificación sería bloqueada por el PP en el Senado, donde tiene mayoría). Segundo porque dada su viabilidad, justicia evidente, y casi nula repercusión en el PSOE, está especialmente diseñada para que el PSOE tenga muy difícil negarse. Esta propuesta, no ha sido una propuesta "express", sino que se ha producido a mitad de legislatura, a dos años de que haya nuevas elecciones (si no se convocan de forma anticipada), y con un tiempo justo para que cumpliendo los plazos legislativos, esta salga adelante.

Dice el señor Simancas que "ni UPyD ni PACMA aparecen con representación en las simulaciones de Podemos y Ciudadanos". Eso era cierto en un principio, pero Podemos (Precisamente a petición nuestra) introdujo hace poco la eliminación de la barrera del 3% que daba a PACMA 1 de los 4 escaños que le correspondían (A UPyD, al que esta reforma le habría dado una enorme relevancia otros años, no le hubieran asignado ningún escaño en 2016) por lo tanto, ese argumento también se cae de la exposición. Es más, esa frase de Simancas evidencia que, en su opinión, ahora mismo se está cometiendo una injusticia con esos partidos. ¿Está dispuesto a hacer algo el PSOE para solucionar dicha injusticia?

Otro argumento que esgrime Simancas contra la reforma propuesta es la gobernabilidad. El viejo argumento de que mayor proporcionalidad produce una fragmentación del Congreso que dificulta la investidura, la aprobación de presupuestos y la gobernabilidad. Pero la realidad es que la fragmentación ya existe en nuestro sistema electoral, y no se debe a la proporcionalidad sino a la división en circunscripciones que permite la presencia de partidos en el Parlamento con menos de un 3% de voto (ERC-CATSÍ y CDC), menos de un 2% (PNV) o incluso menos de un 1% de voto (EH Bildu y CCa-PNC). La propuesta de Podemos prácticamente no varía ese elemento; en 2016 sólo habría introducido un partido nuevo, PACMA, que con los mismos votos que PNV ahora mismo no obtiene ninguna representación.

El PSOE, a pesar de llevar la mejora de la proporcionalidad en su programa electoral (Página 76: "Mejorar la proporcionalidad") ahora no parece dispuesto a cambiar la ley electoral en ese sentido. Para explicar su negativa a cumplir su programa están recurriendo, una y otra vez, a argumentos que no se corresponden con la realidad, como que deja sin representación a las provincias poco pobladas (falso, no cambia dicha distribución), que favorece a Ciudadanos y a Podemos (falso, no les favorece, de hecho, aun con la reforma propuesta, PP y PSOE seguirían saliendo beneficiados), o que hace falta un consenso con el PP (en Murcia la reforma de la ley electoral se alcanzó precisamente forzando al PP a aceptarlo con la denuncia conjunta de PSOE, Ciudanos y Podemos de lo que era claramente una ley injusta).

No se entiende el riesgo que asume el PSOE al incumplir su programa electoral por defender la ley actual que que tan sólo beneficia al PP respecto al resto de partidos, como se pudo comprobar en 2004 y 2008 en los que cada escaño le costó menos al PP que al PSOE a pesar de que fue el PSOE quien obtuvo más votos.

Instamos al señor Simancas y al PSOE a cumplir su programa electoral y unirse a la propuesta de reforma Ciudadanos y Podemos, sumando al cambio y añadiendo otras mejoras necesarias a la propuesta.

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