Nuestra propuesta

Hay un concepto que debería ser absolutamente vital en una democracia: la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley.

En el caso de las elecciones esa igualdad se plantea en tres condiciones:
  • Igualdad para los ciudadanos en el acceso a las elecciones
  • Igualdad para los ciudadanos a la hora de votar en las elecciones
  • Igualdad en el valor del voto de todos los ciudadanos
Vamos a desglosar nuestras propuestas de mejora de la actual ley electoral dentro de esas tres categorías necesarias:

Igualdad para los ciudadanos en el acceso a las elecciones

1. La exigencia de firmas es una barrera artificial a la hora de acceder a las elecciones que es innecesaria y contraria a la pluralidad democrática y por lo tanto solicitamos su eliminación.

La exigencia de firmas una medida que, amparada una supuesta racionalización del gasto público, está suponiendo un trato desigual a las formaciones políticas, y un retroceso en la participación ciudadana y la cultura democrática del país. Compartimos plenamente la necesidad de disminuir el gasto del Estado en procesos electorales, pero entendemos que existen múltiples medidas a poner en marcha que no limiten las posibilidades de los partidos que aportan su trabajo e ideas y que la propia Constitución en su artículo 6 reconoce como "instrumento fundamental para la participación política".

2. Implantación de un portal web con información de todas las candidaturas, que tenga la difusión apropiada en los distintos medios de comunicación

Es muy grave que los ciudadanos vayan a unas elecciones sin una información mínima sobre las distintas alternativas, y esto es algo muy común hoy en día. Sería muy importante para tener una mayor democracia y para la igualdad de todas las candidaturas, que las instituciones proporcionaran a los votantes el máximo de información posible sobre todas las candidaturas.

3. Sustitución de la subvención para envío postal por el envío de un único sobre a todo el censo electoral con información de todas las candidaturas

Creemos que las subvenciones para envío postal de candidaturas, que conduce a una acumulación de sobres recibidos por los ciudadanos, es contraria a la igualdad de los partidos y además un despilfarro de dinero público.

4. Mismo tiempo de espacios para campaña electoral en medios de comunicación para todas las candidaturas

Condicionar el reparto de tiempos en los medios de comunicación públicos los resultados obtenidos en elecciones anteriores, va en contra de la igualdad de los ciudadanos a la hora de presentarse a unas elecciones. Los partidos elegidos en convocatorias anteriores ya han recibido una serie de subvenciones y medios de promoción y no tiene sentido favorecerlos aún más con nuevas subvenciones. Además, dicho reparto de escaños se realiza en función de los escaños obtenidos que, como ya hemos expuesto, no son un baremo válido a la hora de comparar el apoyo ciudadano recibido por las distintas formaciones

Igualdad para los ciudadanos a la hora de votar en las elecciones

5. Utilización obligatoria de las cabinas

La OSCE detectó en las elecciones generales de 2008 y 2011 que el secreto de voto no había sido respetado ya que los votantes rara vez utilizaban las cabinas de votación, al no ser de uso obligado y que en la mayoría de los colegios electorales las papeletas individuales para el Congreso de los Diputados no estaban disponibles en el interior de las cabinas; por consiguiente, los votantes tenían que seleccionarlas a la vista de todos los presentes. El hecho de que los votantes pasemos por la cabina permitiría asegurar que siempre exista un espacio privado para el elector, especialmente para aquel que necesita la privacidad. El Partido X tiene un informe detallado sobre este tema.

6. Peticiones de CERMI para el voto de discapacitados

Hoy en día, en pleno siglo XXI, aún hay personas cuyo derecho a voto está condicionado por sus discapacidades. A pesar de opciones como el kit de sufragio accesible en braille España no cumple con el Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y no las permite acceder en igualdad de condiciones. En este tema remitimos a las peticiones de CERMI (Comité español de representantes de personas con discapacidad)

7. Peticiones de la Marea Granate para el voto en el exterior

Desde la reforma de la ley electoral ha descendido preocupantemente el número de votos de españoles residentes en el extranjero, y han aumentado las quejas por residentes en el extranjero que no han podido ejercer su derecho al voto. Aquí nos remitimos a las peticiones de la Marea Granate para resolver este problema y que los españoles residentes en el extranjero tengan las mismas oportunidades para votar que el resto de los españoles.

Igualdad en el valor del voto

8. Añadir la obligación de publicar los resultados por mesa.

Consideramos que el procedimiento del recuento de escaños actualmente, en cuanto al recuento en mesas, elaboración de actas, y recuento final en juzgados, ofrece las garantías necesarias para asegurar la confiabilidad del sistema de recuento, y que dichas garantías serían mucho más complicadas de conseguir con un voto electrónico. Aun así, aunque en la mayoría de elecciones se hace, ahora mismo no hay obligatoriedad de publicar los resultados electorales finales por mesa, lo cual permite a los votantes compararlo con las actas que se publican en los colegios y cuyo recuento es público. Añadimos que estos datos sean consultables de forma más fácil a como se han ido publicando ahora (ficheros con datos codificados en texto, cuya extracción de datos no es trivial)

9. Eliminación total de la barrera electoral del 3%

No tiene sentido establecer más barreras de voto que la establecida por un reparto justo de escaños según los votos emitidos por la población. En ocasiones se alega que esto crearía problemas de gobernabilidad, pero en la práctica, la eliminación de esa barrera solo se aplica en Madrid y Barcelona y no implica apenas la presencia de nuevos partidos en el Parlamento.

10. Asignación de escaños vacíos para el voto en blanco contabilizando esos escaños a la hora de alcanzar mayorías cualificadas.

Actualmente en el sistema de reparto existe una opción de voto que siendo válida, no tiene ninguna opción de estar representado en el Congreso: el voto en blanco. El voto en blanco es un voto reflexivo. Una persona que es indiferente ante el proceso electoral no va a votar. Pero una persona que se molesta en ir a votar y que acaba votando en blanco, está manifestando su falta de representación. No se puede equiparar al votante que vota en blanco con el que no se molesta en ir a votar. Por lo tanto, es necesario dar valor a su voto, y la misma representatividad que al que vota a un partido concreto. El voto en blanco no puede ser sólo un número del día después de las elecciones que se olvide al día siguiente; debe contabilizarse en las votaciones de tal manera que afecte al reparto de poder.

11. Implantación de listas desbloqueadas

Debemos permitir a los votantes, no solo elegir entre las distintas listas propuestas, sino poder descartar a personas que no deseen como representantes. Aunque lo deseable sería permitir la re colocación completa de una lista, el sistema de recuento debe ser simple, y se puede avanzar en esta línea con un sistema de listas desbloqueadas en las que los votantes puedan tachar a personas concretas. Se podría mantener fácilmente una lista de estas personas durante el recuento y en función de su utilización real por parte de los ciudadanos podrían buscarse nuevos avances en próximas reformas, como las listas abiertas.

12. Utilización de un sistema de escaños compensatorios en caso de que pueda implantarse

Utilizar escaños compensatorios (equivalente al sistema danés) haciendo el reparto de esos escaños compensatorios entre las provincias ya existentes para conseguir un reparto proporcional a nivel nacion. Hay dudas sobre que se pueda implantar cumpliendo con la Constitución, aunque en caso de que pudiera hacerse sería la que mejor proporcionalidad nos daría y lo conseguiría además manteniendo la representación provincial lo cual facilitaría la cercanía en la elección con los votantes, evitaría el votar a listas con 350 nombres y garantizaría la representación de las zonas menos pobladas. En caso de poder implantarse respetando las limitaciones de la Constitución, ésta sería sin duda la mejor.al

13. Mejorar la proporcionalidad en el reparto por circunscripción

El reparto de escaños en el Congreso (cuestión clave de la posible reforma) está muy limitada por la Constitución. El objetivo debe ser que todos los votos valgan lo mismo, por lo tanto, mejorar la proporcionalidad a nivel nacional. Nos vale cualquier sistema que mejore la proporcionalidad respecto al sistema actual de reparto (D'Hondt), pero proponemos que el reparto en cada provincia se realice dividiendo los votos válidos por el número de escaños en cada provincia y asignando a cada partido los escaños que le correspondan por redondeo al más próximo. A este sistema de reparto lo hemos llamado "Reparto justo" El redondeo al más próximo no es un sistema que haya usado en sistemas electorales porque provoca que el número final de escaños repartidos no se ajuste siempre al número de escaños a repartir. Pero esta característica hace que cada partido consiga el número de escaños más cercano al que realmente le corresponde y optimiza la proporcionalidad en cada provincia, dando valor a todos los votos emitidos, incluso a los que no consiguen alcanzar un escaño. Con este sistema de reparto cada voto cuenta.

14. Reducir las candidaturas en el Senado a dos candidatos por partido, manteniendo los tres votos de los votantes, o usar un sistema preferencial

Ahora mismo, la elección del Senado es bastante injusta. A pesar de que en teoría los ciudadanos pueden elegir a candidatos concretos, la realidad demuestra que los votantes se guían por el voto a partidos. Esto puede ser en gran parte porque el Senado tiene una función marginal en nuestro sistema electoral y normalmente se presta poca atención a dichos candidatos (tanto por los partidos como por los medios). El resultado es siempre un reparto de 3+1 (3 senadores del partido más votados y 1 senador del segundo partido más votado). El resultado de este reparto es un sistema que no es representativo del cuerpo de votantes. Este sistema de reparto forzaría a los partidos a buscar alianzas entre ellos, reduciría los enfrentamientos

Pasos futuros

Cuando el equilibrio de fuerzas pueda cambiar la Constitución, hay muchos otros pasos que podremos dar: Conseguir un reparto proporcional a nivel nacional con un sistema como el danés o el alemán, cambiar el sistema bicameral (dotar al Senado de una utilidad real), buscar una Independencia real de los tres poderes, incrementar la participación ciudadana o buscar nuevas formas de alcanzar mayor democracia. Un buen conjunto de propuestas a conseguir es Reforma 13. Pero para llegar a ese punto, es imprescindible que la ley electoral trate a todos los partidos por igual y no beneficie enormemente a unos a costa de otros.

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